Actualidad
El “Estado Profundo” y la “Iglesia Profunda” traerán una nueva religión y el Nuevo Orden Mundial (Tercera Parte)
Publicado
hace 5 añosel
Por
ANWO
El siguiente texto es la continuación del texto que fue elaborado por el arzobispo Carlo Maria Viganò el 28 de julio de 2021y traducido por la redacción de anwo.life.
“Dico vobis quia si hii tacuerint, lapides clamabunt”.
“Yo les digo que, si estos callan, las piedras clamarán”.
Lucas 19:40
Si te perdiste la parte anterior, te dejamos el enlace a continuación:
Continuemos…
La naturaleza tiránica de Traditionis custodes
En la opinión de Carlo Maria Viganò, no es tanto este o aquel punto del Motu Proprio lo que desconcierta, sino su carácter tiránico general acompañado de una falsedad sustancial de los argumentos esgrimidos para justificar las decisiones impuestas. El escándalo también lo da el abuso de poder por parte de una autoridad que tiene su propia razón de ser, no se pretende impedir o limitar las Gracias que se conceden a sus adherentes a través de la Iglesia, sino más bien en promover esas Gracias; no en quitarle la Gloria a la Divina Majestad con un rito que hace un guiño a los protestantes, sino en rendir esa Gloria a la perfección; no en sembrar errores doctrinales y morales, sino en condenarlos y erradicarlos.
También aquí, el paralelo con lo que ocurre en el mundo civil es demasiado evidente: nuestros gobernantes abusan de su poder al igual que nuestros Prelados, imponiendo normas y limitaciones en violación de los principios más básicos del derecho. Además, son precisamente quienes están constituidos en autoridad, en ambos frentes, quienes a menudo se sirven de un mero de facto reconocimiento por parte de la base, ciudadanos y fieles, incluso cuando los métodos por los que han tomado el poder violan, si no la letra, al menos el espíritu de la ley.
El caso de Italia -en el que un Gobierno no electo legisla sobre la obligación de vacunarse y sobre el pase verde, violando la Constitución italiana y los derechos naturales del pueblo italiano- no parece muy diferente a la situación en la que la Iglesia se encuentra, con un Pontífice resignado reemplazado por Jorge Mario Bergoglio, elegido – o al menos apreciado y apoyado – por la Mafia de San Galo y el Episcopado ultra progresista. Sigue siendo obvio que existe una profunda crisis de autoridad, tanto civil como religiosa, en la que quienes ejercen el poder lo hacen en contra de aquellos a quienes se supone que deben proteger.
Analogías entre la iglesia profunda y el estado profundo
Creo que se ha entendido que tanto la sociedad civil como la Iglesia padecen el mismo cáncer que golpeó a la primera con la Revolución Francesa y a la segunda con el Concilio Vaticano II: en ambos casos, el pensamiento masónico está en la base de la demolición sistemática de la institución y su sustitución por un simulacro que mantiene sus apariencias externas, estructura jerárquica y fuerza coercitiva, pero con propósitos diametralmente opuestos a los que debería tener.
En este punto, los ciudadanos por un lado y los fieles por el otro se encuentran en la condición de tener que desobedecer la autoridad terrena para obedecer a la autoridad divina, que gobierna las Naciones y la Iglesia. Evidentemente los “reaccionarios”, es decir, los que no aceptan la perversión de la autoridad y quieren permanecer fieles a la Iglesia de Cristo y a su Patria, constituyen un elemento de disensión que no se puede tolerar de ninguna manera, por lo que deben ser desacreditados, deslegitimados, amenazados y privados de sus derechos en nombre de un “bien público” que ya no es el bonum commune pero es al contrario. Ya sean acusados de teorías conspirativas, tradicionalismo o fundamentalismo, estos pocos sobrevivientes de un mundo que quieren hacer desaparecer, constituyen una amenaza para la realización del plan global, justo en el momento más crucial de su realización. Por eso el poder está reaccionando de manera tan abierta, descarada y violenta: la evidencia del fraude corre el riesgo de ser comprendida por un mayor número de personas, de reunirlas en una resistencia organizada, de derribar el muro del silencio y la ferocidad, censura impuesta por los principales medios de comunicación.
Por lo tanto, podemos comprender la violencia de las reacciones de la autoridad y prepararnos para una oposición fuerte y decidida, continuando haciendo uso de esos derechos que nos han sido negados abusiva e ilícitamente. Por supuesto, podemos encontrarnos teniendo que ejercer esos derechos de manera incompleta cuando se nos niega la oportunidad de viajar si no tenemos nuestro pase verde o si el Obispo nos prohíbe celebrar la Misa de todos los tiempos en una iglesia en su Diócesis, pero nuestra resistencia a los abusos de autoridad aún podrá contar con las Gracias que el Señor no dejará de concedernos, en particular la virtud de la Fortaleza que es tan indispensable en tiempos de tiranía.
La normalidad que asusta
Si por un lado podemos ver cómo la persecución a los disidentes está bien organizada y planificada, por otro lado, no podemos dejar de reconocer la fragmentación de la oposición. Bergoglio sabe bien que todo movimiento de disensión debe ser silenciado, sobre todo creando división interna y aislando a sacerdotes y fieles. Una colaboración fructífera y fraterna entre el clero diocesano, los religiosos y los institutos Ecclesia Dei es algo que debe evitar, porque permitiría la difusión del conocimiento del rito antiguo, así como una ayuda preciosa en el ministerio. Pero esto significaría hacer de la Misa Tridentina una “normalidad” en la vida diaria de los fieles, algo que no es tolerable para Francisco. Por este motivo, el clero diocesano queda a merced de sus Ordinarios, mientras que los Institutos Ecclesia Dei quedan bajo la autoridad de la Congregación de Religiosos, como triste preludio de un destino ya sellado. No olvidemos la suerte que corrieron las Órdenes religiosas florecientes, culpables de ser bendecidas con numerosas vocaciones nacidas y nutridas precisamente gracias a la odiada liturgia tradicional y la fiel observancia de la Regla. Es por eso que ciertas formas de insistencia en el aspecto ceremonial de las celebraciones corren el riesgo de legitimar las disposiciones del comisario y jugar el juego de Bergoglio.
Incluso en el mundo civil, es precisamente alentando ciertos excesos por parte de los disidentes que quienes están en el poder los marginan y legitiman las medidas represivas hacia ellos: basta pensar en el caso de los movimientos no-vax y lo fácil que es desacreditar las legítimas protestas de los ciudadanos al enfatizar las excentricidades e inconsistencias de unos pocos. Y es demasiado fácil condenar a unas pocas personas agitadas que por exasperación prendieron fuego a un centro de vacunación, eclipsando a millones de personas honestas que salen a la calle para no ser marcadas con el pasaporte sanitario o despedidas si no lo permiten ellos mismos para ser vacunados.
No te quedes aislado y desorganizado
Otro elemento importante para todos nosotros es la necesidad de dar visibilidad a nuestra protesta compuesta y asegurar una forma de coordinación para la acción pública. Con la abolición del Summorum Pontificum nosencontramos retrocediendo veinte años. Esta infeliz decisión de Bergoglio de cancelar el Motu Proprio del Papa Benedicto está condenada al fracaso inexorable, porque toca el alma misma de la Iglesia, de la que el Señor mismo es Pontífice y Sumo Sacerdote. Y no es un hecho que todo el Episcopado -como vemos con alivio en los últimos días- esté dispuesto a someterse pasivamente a formas de autoritarismo que ciertamente no contribuyen a llevar la paz a las almas. El Código de Derecho Canónico garantiza a los Obispos la posibilidad de dispensar a sus fieles de leyes particulares o universales, bajo determinadas condiciones. En segundo lugar, el pueblo de Dios ha comprendido bien la naturaleza subversiva de Traditionis Custodes y se sienten instintivamente llevados a querer conocer algo que suscita tanta desaprobación entre los progresistas. No nos sorprendamos, por tanto, si pronto comenzamos a ver a los fieles que vienen de la vida parroquial ordinaria e incluso a aquellos que están lejos de la Iglesia y que encuentran su camino hacia las iglesias donde se celebra la Misa tradicional. Será nuestro deber, ya sea como ministros de Dios o como simples fieles, mostrar firmeza y serena resistencia a tal abuso, caminando por el camino de nuestro pequeño Calvario con espíritu sobrenatural, mientras los nuevos sumos sacerdotes y escribas del pueblo burlarse de nosotros y etiquetarnos de fanáticos. Será nuestra humildad, el ofrecimiento silencioso de las injusticias hacia nosotros y el ejemplo de una vida acorde con el Credo que profesamos lo que merecerá el triunfo de la Misa católica y la conversión de muchas almas. Y recordemos eso.
Restitutio in integrum
¿Qué padre de ustedes, si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿O si le pide un pescado, le dará una serpiente en su lugar? (Lc 11, 11-12). Ahora podemos comprender el significado de estas palabras, considerando con dolor y tormento de corazón el cinismo de un padre que nos da las piedras de una liturgia desalmada, las serpientes de una doctrina corrompida y los escorpiones de una moral adulterada. Y que llega al punto de dividir el rebaño del Señor entre los que aceptan el Novus Ordo y los que quieren permanecer fieles a la Misa de nuestros padres, exactamente como los gobernantes civiles enfrentan a los vacunados y no vacunados.
Cuando Nuestro Señor entró en Jerusalén sentado en un pollino de asno, mientras la multitud extendía mantos al pasar, los fariseos le preguntaron: «Maestro, reprende a tus discípulos». El Señor les respondió: “Les digo que, si estos callan, las piedras clamarán” (Lc 19, 28-40). Desde hace sesenta años claman las piedras de nuestras iglesias, de las cuales el Santo Sacrificio ha sido proscrito dos veces. El mármol de los altares, las columnas de las basílicas y las altísimas bóvedas de las catedrales claman también, porque esas piedras, consagradas al culto del Dios verdadero, hoy están abandonadas y abandonadas, o profanadas por ritos abominables, o transformados en aparcamientos y supermercados, precisamente a raíz de ese Consejo que insistimos en defender. Clamemos también: nosotros que somos piedras vivas del templo de Dios. Clamemos con fe al Señor, para que dé voz a sus discípulos hoy mudos, y para que se repare el robo intolerable del que son responsables los administradores de la Viña del Señor.
Pero para que ese robo sea reparado es necesario que nos demostremos dignos de los tesoros que nos han robado. Tratemos de hacer esto con nuestra santidad de vida, dando ejemplo de las virtudes, con la oración y la recepción frecuente de los sacramentos. Y no olvidemos que hay cientos de buenos sacerdotes que aún conocen el significado de la Sagrada Unción por la que han sido ordenados ministros de Cristo y dispensadores del Misterio de Dios. El Señor se digna descender sobre nuestros altares incluso cuando se erigen en sótanos o áticos. Contrariis quibuslibet minime obstantibus [A pesar de todo lo contrario].
+ Carlo Maria Viganò, arzobispo
28 de julio de 2021
Ss. Nazarii et Celsi Martyrum,
Victoris I Papae et Martyris ac
Innocentii I Papae et Confessoris
*Si te gusta esta información y te ha sido de utilidad, ayúdanos a difundirla para que más personas tengan la oportunidad de conocerla
Y recuerda… «No asumas NADA, cuestiona TODO».
Redacción Anwo.life
“AYÚDANOS A MANTENER ESTA INFORMACIÓN DISPONIBLE PARA TI Y MILES DE PERSONAS MÁS”.
Tu donativo contribuirá para difundir la verdad, derrotar la mentira y mejorar la toma de decisiones en contra del Nuevo Orden Mundial.
Te podría gustar
-
Los precios del pan en Europa se disparan… ¿por qué?
-
Las leyes de aborto en todo el mundo son más restrictivas que en los EE. UU.
-
Por decreto Francia presenta el «Servicio de Garantía de Identificación Digital»
-
El NOM llegó a Italia: Bolonia lanza piloto del “Sistema de Crédito Social”
-
El Tratado de Pandemia de la OMS “amenaza la Soberanía y los derechos inalienables del ser humano”
-
“Policías por la Libertad”: policía española se resiste a la tiranía del COVID
Actualidad
Calentamiento global S.A.: cómo lucrar con el fin del mundo
Publicado
hace 11 mesesel
10 de septiembre de 2025Por
ANWO
El calentamiento global se transformó en el miedo universal del siglo XXI. No importa dónde vivas, qué idioma hables o a qué partido político sigas: la narrativa es la misma —“la Tierra está en peligro y tú eres el culpable”.

La estrategia psicológica
Este discurso no es nuevo: en la historia se ha usado el miedo al castigo divino, el miedo al comunismo, el miedo al terrorismo… Hoy, el miedo climático cumple la misma función.
El ciudadano común se siente responsable de sequías, huracanes y derretimiento de glaciares, aunque en realidad su huella sea insignificante frente a la de corporaciones, ejércitos y grandes industrias.
El truco consiste en internalizar la culpa: hacer que la gente piense que por usar popote o no reciclar está condenando al planeta entero.
Del miedo al consumo
Cuando el miedo ya está instalado, se ofrece la redención.
- ¿Sientes culpa por contaminar? Compra bolsas de tela.
- ¿Temes al plástico? Compra botellas “biodegradables”.
- ¿Quieres salvar al planeta? Paga más por un empaque eco-friendly.
Se crea así un mercado de la conciencia tranquila, donde los productos no se venden por lo que son, sino por el alivio moral que generan.
Impacto real vs. impacto comercial
El problema es que muchas de estas soluciones son más marketing que ecología:
- Un popote de metal requiere tanta energía en su producción que necesita cientos de usos para compensar un popote de plástico.
- Los plásticos “biodegradables” se degradan solo en plantas industriales, no en tiraderos comunes.
- La ropa reciclada muchas veces es solo una mezcla mínima de fibras plásticas, pero se vende a precio premium.
En otras palabras: el planeta sigue ardiendo, pero el negocio crece. El miedo no se resuelve, se administra como un recurso renovable para mantener el consumo constante.
El caso del “popote”
En 2018, millones de personas alrededor del mundo se convencieron de que el popote de plástico era el gran enemigo del planeta. Campañas virales, fotos de tortugas con popotes en la nariz, videos desgarradores.
El mensaje fue claro: si usas popote, destruyes la vida marina.
¿Resultado? Gobiernos prohibieron los popotes, restaurantes los retiraron y las marcas aprovecharon la ola para vender popotes metálicos, de bambú o de vidrio a precios mucho más altos.
El detalle: los popotes representan menos del 0.025% del plástico en los océanos. La mayor parte proviene de redes de pesca, transporte marítimo y basura industrial. Pero esos sectores no se tocan porque son negocios intocables.
En otras palabras, se trasladó la culpa al consumidor común y se creó un mercado millonario de popotes alternativos, mientras el problema real quedó intacto.
La moda “verde” corporativa
Algo similar ocurre con las grandes marcas de bebidas y comida rápida:
Las compañías de ropa producen “colecciones recicladas” que representan apenas un porcentaje mínimo de su producción total, pero sirven para construir imagen y subir precios.
Sacan botellas con 30% de plástico reciclado y las venden como revolución sustentable.
Lanzan ediciones limitadas “eco” que cuestan más, aunque la producción global siga siendo igual de contaminante.
El miedo climático funciona como un producto en sí mismo: se vende la idea de que el consumidor individual puede salvar al planeta con compras simbólicas, mientras los verdaderos responsables mantienen intactas sus prácticas.
Al final, lo que menos cambia es el planeta… lo que más crece son los márgenes de ganancia.

Los nuevos gigantes verdes
Si el miedo es el producto, los gigantes corporativos son los que monopolizan la venta de la salvación. En nombre del calentamiento global, las grandes empresas han encontrado la forma de presentarse como héroes del planeta, al tiempo que crean nuevos imperios económicos.
Autos eléctricos: la promesa de “cero emisiones”
El auto eléctrico es el símbolo máximo de la transición verde. Se vende como “cero emisiones”, pero detrás de esa imagen hay una realidad mucho menos limpia:
- La extracción de litio, cobalto y níquel para baterías destruye ecosistemas completos y deja comunidades enteras sin agua.
- La mayor parte de la electricidad que los recarga proviene todavía de carbón, gas o petróleo.
- Las baterías usadas generan un nuevo problema de desechos tóxicos para el que aún no existe solución global.
Aun así, gobiernos de todo el mundo subsidian su compra, beneficiando principalmente a las grandes automotrices. No es salvar el planeta, es crear un nuevo mercado cautivo.
Créditos de carbono: contaminar pagando
Los llamados “créditos de carbono” son la genialidad del capitalismo verde: una empresa altamente contaminante puede seguir emitiendo CO₂ siempre que pague por proyectos compensatorios, como plantar árboles o financiar energías renovables en otro país.
El resultado:
- Empresas siguen contaminando igual.
- Los gobiernos presumen reducciones en papel.
- Se abre un mercado especulativo de bonos y certificados que se comercian como acciones en Wall Street.
En otras palabras, se convirtió en un negocio global donde contaminar es legal si pagas lo suficiente.
Energías renovables: sol y viento… con dueño
La transición energética es otra bandera verde. Paneles solares y aerogeneradores se presentan como la panacea, pero:
- Los megaproyectos solares y eólicos requieren miles de hectáreas, muchas veces en tierras comunales o ejidales, donde las comunidades terminan desplazadas.
- Los beneficios económicos se concentran en grandes corporaciones extranjeras, no en los habitantes locales.
- La fabricación de paneles solares y turbinas también depende de materiales que contaminan en su extracción.
Así, el “futuro limpio” tiene dueño y factura miles de millones, aunque la justicia ambiental sea mínima.
Los gigantes verdes no están resolviendo el problema, lo están reconfigurando en un mercado global. Cada solución se convierte en un producto, cada producto en un negocio, y cada negocio en una oportunidad de control. El planeta arde, pero los nuevos titanes verdes no buscan apagar el fuego: buscan vendernos el extinguidor.

Fondos, subsidios e impuestos “verdes”
La industria del calentamiento global no solo se sostiene con productos de consumo masivo, sino con un andamiaje financiero y político que asegura flujos de dinero constantes. Es el negocio institucionalizado: gobiernos que subsidian, bancos que invierten y ciudadanos que pagan.
Fondos verdes: trillones en juego
El cambio climático abrió una de las mayores oportunidades de inversión del siglo XXI: los bonos climáticos y los fondos de inversión verdes.
- Según la Climate Bonds Initiative, el mercado de bonos verdes supera ya los 2.5 billones de dólares a nivel global.
- Empresas y gobiernos los emiten para financiar proyectos supuestamente sustentables, pero muchas veces los fondos acaban en megaproyectos polémicos (presas, parques eólicos, minería “verde”).
- Al final, Wall Street y los bancos internacionales encuentran en el “planeta en peligro” un motor financiero estable y de largo plazo.
Subsidios estatales: el dinero público al rescate
Los gobiernos destinan miles de millones en subsidios y estímulos fiscales para las llamadas “tecnologías limpias”:
- Compra de autos eléctricos.
- Instalación de paneles solares.
- Incentivos fiscales a corporaciones energéticas.
El problema: gran parte de estos beneficios no llegan al ciudadano común, sino a empresas que ya son gigantescas. Tesla, por ejemplo, construyó su imperio inicial gracias a subsidios estatales en EE. UU. y China. Lo que parece política ambiental es en realidad transferencia de riqueza pública hacia corporaciones privadas.
Impuestos verdes: la carga al consumidor
Bajo el argumento de “cuidar el planeta”, se han creado nuevas figuras fiscales:
- Impuestos al carbono en combustibles y transporte.
- Cobros extra por empaques no reciclables.
- Tarifas ambientales en turismo y aviación.
En la práctica, estas medidas no modifican las prácticas de los grandes contaminadores, pero sí encarecen la vida cotidiana del ciudadano. El consumidor paga más por productos “eco” mientras las corporaciones continúan operando sin cambios estructurales.
Los fondos, subsidios e impuestos “verdes” son la columna vertebral de la industria del calentamiento global. Se presenta como política ambiental, pero es en realidad un sistema financiero paralelo que canaliza dinero público y privado hacia quienes han sabido monetizar el miedo climático. El planeta sigue esperando resultados; los balances contables, en cambio, no paran de crecer.

Lo que queda fuera del discurso
En cada cumbre internacional, en cada campaña oficial y en cada reportaje sobre el calentamiento global, hay grandes ausentes. Son sectores tan poderosos que se mantienen fuera del radar mediático y político, aunque sean responsables de una parte sustancial de las emisiones globales.
El transporte marítimo y aéreo: la excepción invisible
- El transporte marítimo internacional mueve más del 80% del comercio mundial y es responsable de cerca del 3% de las emisiones globales de CO₂, lo mismo que un país entero como Alemania.
- La aviación comercial, con millones de vuelos al año, representa casi otro 2.5% de las emisiones globales.
- Sin embargo, en los acuerdos climáticos internacionales, estos sectores aparecen apenas con compromisos voluntarios, sin regulaciones estrictas ni impuestos proporcionales.
El mensaje es claro: puedes multar al ciudadano por usar bolsas de plástico, pero no tocas al buque carguero que trae 10 mil contenedores de China.
La industria militar: el intocable mayor contaminado
El ejército de EE. UU. es considerado el mayor consumidor institucional de petróleo en el mundo. Su gasto energético supera al de países enteros.
- Aviones de combate, tanques, portaaviones y bases militares generan una huella de carbono monumental.
- Aun así, la industria militar queda fuera de las negociaciones climáticas internacionales: no aparece en los compromisos de reducción de emisiones ni en los informes globales.
En otras palabras: se puede culpar al ciudadano por usar un auto viejo, pero los ejércitos pueden seguir contaminando sin que nadie los cuestione.
Las corporaciones que se “pintan de verde
Grandes compañías de petróleo, gas y minería lanzan campañas millonarias para mostrar su compromiso ambiental. Pero:
- Siguen expandiendo proyectos de extracción.
- Financian investigaciones y ONGs que suavizan su imagen.
- Pagan bonos de carbono para legitimarse como “net zero” sin modificar su modelo de negocios.
Es un lavado verde de imagen: contaminan a gran escala mientras trasladan la culpa y el costo al consumidor común.
El discurso climático oficial está diseñado para señalar lo que conviene y silenciar lo que amenaza al negocio. Los sectores más poderosos —transporte global, industria militar y megacorporaciones— permanecen intocables.
La narrativa del calentamiento global no es solo ciencia: es también un guion político y económico donde los verdaderos responsables nunca aparecen en escena.

Salvar al planeta o salvar bolsillos
El calentamiento global existe y es un fenómeno real, pero su gestión se ha convertido en un negocio multimillonario disfrazado de salvación ambiental. La confusión intencional entre cambio climático (natural) y calentamiento global (atribuido al humano) ha permitido construir un guion político y económico que funciona con tres pasos muy claros:
- Instalar el miedo: el mundo se va a acabar.
- Culpabilizar al ciudadano: tu consumo, tus bolsas, tus popotes.
- Ofrecer la redención: compra productos verdes, paga impuestos, acepta subsidios que terminan en manos corporativas.
El resultado es un sistema perfecto de transferencia de riqueza:
- Gobiernos que recaudan nuevos impuestos ambientales.
- Corporaciones que facturan con el sello “eco”.
- Bancos que especulan con bonos climáticos.
- Y ciudadanos que pagan más caro por todo mientras el planeta sigue en crisis.
La gran ironía es que lo único verdaderamente sustentable es el negocio mismo, no el futuro de la Tierra. El discurso ambiental se convierte en un escaparate de marketing donde lo verde no significa limpio, sino rentable.
“Calentamiento global S.A.” no es solo un juego de palabras: es la realidad. Una industria que lucra con el miedo, que convierte la culpa en dinero y que asegura que, aunque el planeta siga ardiendo, sus bolsillos nunca dejen de crecer.
“AYÚDANOS A MANTENER ESTA INFORMACIÓN DISPONIBLE PARA TI Y MILES DE PERSONAS MÁS”.
Tu donativo contribuirá para difundir la verdad, derrotar la mentira y mejorar la toma de decisiones en contra del Nuevo Orden Mundial.
Editorial
¿Está el Ejército Mexicano preparándose para una intervención extranjera?
Publicado
hace 1 añoel
28 de julio de 2025Por
ANWO
Por: Andrew Garza
En los últimos meses han comenzado a circular rumores inquietantes: ejercicios militares atípicos, discursos nuevos desde la Sedena, análisis de inteligencia informal y voces desde dentro del propio ejército que advierten que México podría estar anticipando una posible intervención extranjera.
¿Se trata solo de paranoia alimentada por redes sociales? ¿O realmente hay señales que apuntan a un giro defensivo en la doctrina militar del país?
Esta es la pregunta que hoy nos toca plantear. Porque, aunque no haya tanques en las calles ni declaraciones oficiales de guerra, algo está cambiando en el discurso, en la forma y en el fondo del aparato militar mexicano.
1. Señales que encienden las alertas
Cambios en ejercicios militares
De acuerdo con observadores y veteranos, algunas unidades del Ejército Mexicano han comenzado a realizar maniobras con lógica de defensa territorial, no solo combate urbano contra el crimen organizado. Estas prácticas incluyen:
- Simulación de control de rutas estratégicas y zonas fronterizas.
- Respuesta rápida a inserciones externas.
- Uso de armamento pesado y artillería de campaña fuera del contexto de desastres naturales.
Aunque no hay comunicados oficiales que lo confirmen, se trata de un patrón que rompe con la rutina tradicional de los planes DN-II y DN-III, enfocados en seguridad interior y atención a desastres.
Un nuevo discurso desde la Sedena
La narrativa institucional también ha cambiado sutilmente. Donde antes se hablaba de “apoyo a la población” y “seguridad pública”, ahora se comienza a escuchar:
- “Defensa de la soberanía”,
- “Protección de fronteras” y
- “Preparación ante amenazas externas”.
Estas frases no son casuales. Denotan un desplazamiento simbólico hacia una visión más geopolítica del rol de las Fuerzas Armadas.
Rumores dentro del Ejército
Algunos analistas que mantienen contacto con personal activo reportan comentarios discretos entre mandos medios y altos, quienes:
- Aseguran estar recibiendo instrucciones más orientadas a escenarios de conflicto externo.
- Advierten sobre ejercicios que incluyen la simulación de ingreso de tropas extranjeras.
- Mencionan una creciente presión política para mantener “el control territorial total”.
Si bien se trata de información no confirmada, el hecho de que estos rumores circulen dentro del Ejército es ya un dato relevante.
Lo que dicen los medios alternativos
Programas como Tras las Líneas y figuras como GAFE423 han planteado con seriedad una hipótesis incómoda:
“El Ejército Mexicano se está preparando no para invadir, sino para repeler una invasión.”
En su análisis, vinculan esta postura con las declaraciones públicas de Donald Trump y legisladores republicanos que han sugerido intervenir militarmente en México para combatir a los cárteles, incluso sin autorización del gobierno mexicano.
Según estos analistas, la Sedena podría estar anticipando un escenario de intervención “quirúrgica” por parte de Estados Unidos, y estar calibrando sus capacidades para evitarlo o, al menos, dificultarlo.
2. La realidad y los límites del discurso
Doctrina legal del Ejército Mexicano
Por Constitución, las Fuerzas Armadas están diseñadas para actuar dentro del territorio nacional. El Plan DN-I —dedicado a la defensa ante agresiones externas— nunca ha sido activado en la historia reciente, y solo puede ponerse en marcha mediante declaración oficial del Senado.
No hay despliegues defensivos reales
A pesar de los rumores y el discurso, no hay evidencia visible de una movilización militar con objetivos defensivos:
- No se han instalado cuarteles avanzados en la frontera.
- No hay reportes de compras masivas de equipo defensivo ni despliegue aéreo estratégico.
- Las acciones continúan concentradas en seguridad pública, migración y combate al crimen.
La postura del gobierno
La presidenta Claudia Sheinbaum ha sido clara:
“Nuestro territorio es inviolable. Nuestra soberanía es inviolable. Podemos cooperar, pero nunca aceptaremos tropas estadounidenses en nuestro suelo.”
Sedena, por su parte, mantiene el discurso de colaboración, pero también ha endurecido el tono en cuanto a soberanía y autonomía operativa.
¿Y si es solo una narrativa?
Existe también otra lectura: que todo esto no es preparación real para un conflicto armado, sino una narrativa estratégica con fines internos:
- Justificar un mayor presupuesto militar.
- Expandir la militarización del territorio bajo el pretexto de seguridad nacional.
- Generar cohesión interna en el Ejército ante un escenario político volátil.
3. Entre la sospecha y la evidencia
El Ejército Mexicano no está movilizando tropas, ni hay señales claras de preparación para una guerra.
Pero sí es cierto que:
- El discurso ha cambiado.
- Los entrenamientos se están adaptando.
- Circulan rumores internos sobre escenarios de conflicto externo.
¿Es paranoia o prevención? ¿Narrativa política o preparación táctica?
Por ahora, la evidencia apunta más a lo segundo. Pero cuando las Fuerzas Armadas cambian su lógica, vale la pena al menos hacerse la pregunta.
*Si te gusta esta información y te ha sido de utilidad, ayúdanos a difundirla para que más personas tengan la oportunidad de conocerla
Y recuerda… «No asumas NADA, cuestiona TODO».
Redacción Anwo.life
“AYÚDANOS A MANTENER ESTA INFORMACIÓN DISPONIBLE PARA TI Y MILES DE PERSONAS MÁS”.
Tu donativo contribuirá para difundir la verdad, derrotar la mentira y mejorar la toma de decisiones en contra del Nuevo Orden Mundial.
Actualidad
Pánico en Italia por la Subida de Precios de la Pasta: ¿Impactará en Estados Unidos?
Publicado
hace 3 añosel
12 de junio de 2023Por
ANWO
En Italia, la pasta es un asunto serio y fundamental en la vida diaria. Por lo tanto, no es sorprendente que los precios disparados de los espaguetis, fettuccinis, bucatinis y otros favoritos hayan causado pánico en Italia. Una inminente crisis de la pasta ha asustado tanto a los italianos que el gobierno ha convocado reuniones especiales para abordar el aumento de precios. Incluso los consumidores italianos enojados han llamado a una «huelga de pasta» para protestar contra los precios en aumento.
(más…)“AYÚDANOS A MANTENER ESTA INFORMACIÓN DISPONIBLE PARA TI Y MILES DE PERSONAS MÁS”.
Tu donativo contribuirá para difundir la verdad, derrotar la mentira y mejorar la toma de decisiones en contra del Nuevo Orden Mundial.
Hacer una donación
¿Un Gilead en Washington? El sionismo cristiano y la política del Armagedón
Los 10 objetivos geoeconómicos detrás de la guerra contra Irán
🧭 América: El descubrimiento que ya había ocurrido
Manual del NOM: Cap. 2 “El andamiaje del poder”
La patente del fenómeno OVNI: evidencia de que no vienen de otros mundos
Francia, Alemania y Polonia se preparan para defender a Europa… mientras Turquía juega a dos bandos
Calentamiento global S.A.: cómo lucrar con el fin del mundo
El control mental ya fue patentado: Patente US 6,506,148 B2
MANUAL DEL NUEVO ORDEN MUNDIAL
¿Es posible la invasión a Venezuela?
«El mundo después del narco»
Tratados de Bucareli: El mito que culpó a Estados Unidos de nuestra mediocridad
¿Está el Ejército Mexicano preparándose para una intervención extranjera?
Masacre masiva: Vacunas COVID mataron a 416,000 estadounidenses
La invasión silenciosa: ¿Está China preparando un ataque a Estados Unidos?
El Club de Roma y la Agenda Globalista: Cómo el Miedo al Cambio Climático Justifica la Esclavitud Global
¡Tu coche te espía! Descubre cómo tus datos personales están en peligro
Control mental encubierto: ¿Qué se esconde detrás de los ensayos de Neuralink?
El colapso económico es inevitable: ¿Estás listo para el caos financiero?



