Conecta con nosotros

Actualidad

El “Estado Profundo” y la “Iglesia Profunda” traerán una nueva religión y el Nuevo Orden Mundial (Segunda Parte)

Publicado

el

Iglesia profunda
Compartir:

El siguiente texto es la continuación del texto que fue elaborado por el arzobispo Carlo Maria Viganò el 28 de julio de 2021y traducido por la redacción de anwo.life.

“Dico vobis quia si hii tacuerint, lapides clamabunt”.

“Yo les digo que, si estos callan, las piedras clamarán”.

Lucas 19:40

Si te perdiste la parte anterior, te dejamos el enlace a continuación:

El “Estado Profundo” y la “Iglesia Profunda” traerán una nueva religión y el Nuevo Orden Mundial (Primera Parte)

La visión reductora de la liberalización de masas

Por eso me resulta sumamente desagradable tener que leer en Traditionis Custodes que la razón por la que Francisco cree que el Motu Proprio Summorum Pontificum que se promulgó hace catorce años reside únicamente en el deseo de curar el supuesto cisma de Monseñor Lefebvre (obispo excomulgado por Juan Pablo II por haber pedido la expulsión de todos los árabes y musulmanes de Francia). Por supuesto, el cálculo “político” puede haber tenido su peso, especialmente en la época de Juan Pablo II, aunque en ese momento los fieles de la Fraternidad San Pío X eran pocos. Pero la petición de poder devolver la ciudadanía a la Misa que durante dos milenios alimentó la santidad de los fieles y dio la savia de la vida a la civilización cristiana no puede reducirse a un hecho contingente.

Con su Motu Proprio, Benedicto XVI devolvió la Misa Apostólica Romana a la Iglesia, declarando que nunca había sido abolida. Indirectamente, admitió que hubo un abuso por parte de Pablo VI, cuando para dar autoridad a su rito prohibió sin piedad la celebración de la liturgia tradicional. E incluso si en ese documento puede haber algunos elementos incongruentes, como la coexistencia de las dos formas de un mismo rito, podemos creer que estos han servido para permitir la difusión de la forma extraordinaria, sin afectar a la ordinaria. En otras ocasiones, hubiera parecido incomprensible dejar que se celebrara una Misa impregnada de malentendidos y omisiones, cuando la autoridad del Pontífice hubiera podido simplemente restaurar el antiguo rito. Pero hoy, con la pesada carga del Vaticano II y con la mentalidad secularizada ahora generalizada, incluso la mera licencia de celebrar la Misa Tridentina sin permiso puede considerarse un bien innegable, un bien visible para todos por los abundantes frutos que aporta a las comunidades donde se celebra. Y también podemos creer que habría traído aún más frutos si tan solo Summorum Pontificum se ha aplicado en todos sus puntos y con un espíritu de verdadera comunión eclesial.

El supuesto “uso instrumental” del misal romano

Francisco sabe bien que la encuesta realizada entre los obispos de todo el mundo no arrojó resultados negativos, aunque la formulación de las preguntas dejó en claro qué respuestas quería recibir. Esa consulta fue un pretexto, para hacer creer a la gente que la decisión que tomó era inevitable y fruto de un pedido coral del Episcopado. Todos sabemos que, si Beroglio quiere obtener un resultado, no duda en recurrir a la fuerza, la mentira y los juegos de manos: los acontecimientos de los últimos Sínodos lo han demostrado más allá de toda duda razonable, con la Exhortación postsinodal redactada incluso antes de la votación del Instrumentum Laboris.

También en este caso, por tanto, el propósito preestablecido era la abolición de la Misa Tridentina y la profasis, es decir, la excusa aparente, tenía que ser el supuesto “uso instrumental del Misal Romano de 1962, a menudo caracterizado por un rechazo no solo a la reforma litúrgica, sino al mismo Concilio Vaticano II”. Con toda honestidad, acaso se puede acusar a la Fraternidad San Pío X de este uso instrumental, que tiene todo el derecho de afirmar lo que todos sabemos bien, que la Misa de San Pío V es incompatible con la eclesiología y doctrina posconciliar. Pero la Compañía no se ve afectada por el Motu Proprio, y siempre lo ha celebrado utilizando el Misal de 1962 precisamente en virtud de ese derecho inalienable que reconoció Benedicto XVI, que no fue creado ex nihilo en 2007.

El sacerdote diocesano que celebra la Misa en la iglesia que le asigna el Obispo, y que cada semana debe someterse al tercer grado a través de las acusaciones de católicos progresistas celosos sólo porque se ha atrevido a recitar el Confiteor antes de administrar la Comunión a los fieles, sabe muy bien que no puede hablar mal del Novus Ordoo Vaticano II, porque a la primera sílaba ya sería convocado a la Curia y enviado a una parroquia perdida en la montaña. Ese silencio, siempre doloroso y casi siempre percibido por todos como más elocuente que muchas palabras, es el precio que tiene que pagar para tener la posibilidad de celebrar la Santa Misa de todos los tiempos, para no privar a los fieles de las Gracias que se derraman sobre la Iglesia y el mundo. Y lo que es aún más absurdo es que mientras oímos decir impunemente que la Misa Tridentina debería ser abolida porque es incompatible con la eclesiología del Vaticano II, en cuanto decimos lo mismo, es decir, que la Misa Montiniana es incompatible con la eclesiología católica: somos inmediatamente objeto de condena.

Me pregunto qué tipo de enfermedad espiritual pudo haber golpeado a los Pastores en las últimas décadas, para llevarlos a convertirse, no en padres amorosos sino en censores despiadados de sus sacerdotes, funcionarios que vigilan constantemente y están listos para revocar todos los derechos en virtud de un chantaje que ni siquiera intentan ocultar. Este clima de sospecha no contribuye en lo más mínimo a la serenidad de muchos buenos sacerdotes, cuando el bien que hacen se pone siempre bajo el lente de los funcionarios que consideran a los fieles vinculados a la Tradición como un peligro, como una presencia molesta a tolerar siempre que se destaque demasiado. Pero, ¿cómo concebir siquiera una Iglesia en la que se obstaculice sistemáticamente el bien y se mire con recelo y se controle a quien lo haga? Por tanto, comprendo el escándalo de muchos católicos, fieles, pastor que, en lugar de cuidar a sus ovejas, las golpea airadamente con un palo”.

El malentendido de poder gozar de un derecho como si se tratara de una graciosa concesión también se puede encontrar en los asuntos públicos, donde el Estado se permite autorizar viajes, clases escolares, apertura de actividades y realización de trabajos, siempre que se sufre la inoculación con el suero genético experimental. Así, así como la “forma extraordinaria” se otorga con la condición de aceptar el Concilio y la Misa reformada, así también en la esfera civil se otorgan los derechos de los ciudadanos con la condición de aceptar la narrativa de la pandemia, los sistemas de vacunación y seguimiento. No es de extrañar que en muchos casos sean precisamente los sacerdotes y obispos – y el mismo Bergoglio – quienes pidan que las personas se vacunen para poder acceder a los sacramentos – la perfecta sincronía de acción de ambos lados es inquietante por decir lo mínimo.

Pero, ¿dónde está entonces este uso instrumental del Missale Romanum? ¿No deberíamos hablar más bien del uso instrumental del Misal de Pablo VI, que -parafraseando las palabras de Bergoglio- se caracteriza cada vez más por un creciente rechazo no solo a la tradición litúrgica preconciliar sino a todos los Concilios Ecuménicos anteriores al Vaticano II?

Por otra parte, ¿no es precisamente Francisco quien considera una amenaza para el Concilio el simple hecho de que pueda celebrarse una misa que repudia y condena todas las desviaciones doctrinales del Vaticano II?

Otras incongruencias

¡Nunca en la historia de la Iglesia un Concilio o una reforma litúrgica constituyeron un punto de ruptura entre lo que vino antes y lo que vino después! ¡Nunca en el transcurso de estos dos milenios los Romanos Pontífices trazaron deliberadamente una frontera ideológica entre la Iglesia que los precedió y la que tenían que gobernar, anulando y contradiciendo el Magisterio de sus Predecesores!

El antes y el después, en cambio, se convirtió en una obsesión, tanto de quienes insinuaron prudentemente errores doctrinales detrás de expresiones equívocas, como de quienes -con la osadía de quienes creen haber ganado- propagaron el Vaticano II como “el 1789 de la Iglesia, como un evento profético y revolucionario”. Antes del 7 de julio de 2007, en respuesta a la difusión del rito tradicional, un conocido maestro de ceremonias pontificio respondió con resentimiento: «¡No hay vuelta atrás!» Y, sin embargo, aparentemente con Francisco uno puede retroceder sobre la promulgación del Summorum Pontificum, ¡y cómo! si sirve para conservar el poder y evitar que el Bien se propague. Es un lema que repite siniestramente el grito de “Nada será como antes” de la farsa pandémica.

La admisión de Francisco de una supuesta división entre los fieles vinculados a la liturgia tridentina y aquellos que en gran parte por costumbre o por resignación se han adaptado a la liturgia reformada es reveladora: no busca curar esta división reconociendo plenos derechos a un rito que es objetivamente mejor con respecto al rito montiniano, pero precisamente para evitar que se haga evidente la superioridad ontológica de la Misa de San Pío V, y para evitar que surjan las críticas al rito reformado y a la doctrina que expresa, lo prohíbe, la califica de divisoria, la confina a los resguardos indios, tratando de limitar su difusión tanto como sea posible, para que desaparezca por completo en nombre de la cultura canceladora de la que la revolución conciliar fue la desafortunada precursora. No poder tolerar que el Novus Ordo y el Vaticano II emergen inexorablemente derrotados por su enfrentamiento con el Vetus Ordo y el magisterio católico perenne, la única solución que se puede adoptar es anular todo rastro de Tradición, relegándola al refugio nostálgico de algún octogenario irreductible o una camarilla de excéntricos, o presentarlo -como pretexto- como el manifiesto ideológico de una minoría de fundamentalistas. Por otro lado, construir una versión mediática acorde con el sistema, que se repita hasta la saciedad para adoctrinar a las masas, es el elemento recurrente no solo en el ámbito eclesiástico sino también en el político y civil, por lo que aparece con desconcertante evidencia que la Iglesia profunda y el Estado profundo no son más que dos vías paralelas que discurren en la misma dirección y tienen como destino final el Nuevo Orden Mundial, con su religión y su profeta.

La división está ahí, obviamente, pero no proviene de buenos católicos y clérigos que se mantienen fieles a la doctrina de todos los tiempos, sino de aquellos que han reemplazado la ortodoxia por la herejía y el Santo Sacrificio por un ágape fraterno. Esa división no es nueva hoy, sino que se remonta a los años sesenta, cuando el “espíritu del Concilio”, la apertura al mundo y el diálogo interreligioso convirtieron en paja dos mil años de catolicidad y revolucionaron todo el cuerpo eclesial, persiguiendo y condenando al ostracismo. Sin embargo, esa división, lograda al traer confusión doctrinal y litúrgica al corazón de la Iglesia, no parecía tan deplorable entonces; mientras que hoy, en plena apostasía, se considera paradójicamente divisivo a quienes piden, no la condena explícita del Vaticano II y el Novus Ordo, sino simplemente la tolerancia de la Misa «en la forma extraordinaria» en nombre del tan cacareado pluralismo multifacético.

Significativamente, incluso en el mundo civilizado, la protección de las minorías sólo es válida cuando sirven para demoler la sociedad tradicional, mientras que dicha protección se ignora cuando garantizaría los derechos legítimos de los ciudadanos honestos. Y ha quedado claro que bajo el pretexto de la protección de las minorías la única intención era debilitar a la mayoría de los buenos, mientras que ahora que la mayoría está formada por los corruptos, la minoría de los buenos puede ser aplastada sin piedad. La historia reciente no carece de antecedentes esclarecedores al respecto.

Este texto continuará la semana próxima…

*Si te gusta esta información y te ha sido de utilidad, ayúdanos a difundirla para que más personas tengan la oportunidad de conocerla

Y recuerda… «No asumas NADA, cuestiona TODO».

Redacción Anwo.life

Compartir:





“AYÚDANOS A MANTENER ESTA INFORMACIÓN DISPONIBLE PARA TI Y MILES DE PERSONAS MÁS”.

Tu donativo contribuirá para difundir la verdad, derrotar la mentira y mejorar la toma de decisiones en contra del Nuevo Orden Mundial.

Compartir:
Compartir:
Sigue leyendo
Anuncio publicitario
Haga clic para comentar

Actualidad

Calentamiento global S.A.: cómo lucrar con el fin del mundo

Publicado

el

Por

Compartir:

El calentamiento global se transformó en el miedo universal del siglo XXI. No importa dónde vivas, qué idioma hables o a qué partido político sigas: la narrativa es la misma —“la Tierra está en peligro y tú eres el culpable”.

La estrategia psicológica

Este discurso no es nuevo: en la historia se ha usado el miedo al castigo divino, el miedo al comunismo, el miedo al terrorismo… Hoy, el miedo climático cumple la misma función.
El ciudadano común se siente responsable de sequías, huracanes y derretimiento de glaciares, aunque en realidad su huella sea insignificante frente a la de corporaciones, ejércitos y grandes industrias.
El truco consiste en internalizar la culpa: hacer que la gente piense que por usar popote o no reciclar está condenando al planeta entero.

Del miedo al consumo

Cuando el miedo ya está instalado, se ofrece la redención.

  • ¿Sientes culpa por contaminar? Compra bolsas de tela.
  • ¿Temes al plástico? Compra botellas “biodegradables”.
  • ¿Quieres salvar al planeta? Paga más por un empaque eco-friendly.

Se crea así un mercado de la conciencia tranquila, donde los productos no se venden por lo que son, sino por el alivio moral que generan.

Impacto real vs. impacto comercial

El problema es que muchas de estas soluciones son más marketing que ecología:

  • Un popote de metal requiere tanta energía en su producción que necesita cientos de usos para compensar un popote de plástico.
  • Los plásticos “biodegradables” se degradan solo en plantas industriales, no en tiraderos comunes.
  • La ropa reciclada muchas veces es solo una mezcla mínima de fibras plásticas, pero se vende a precio premium.

En otras palabras: el planeta sigue ardiendo, pero el negocio crece. El miedo no se resuelve, se administra como un recurso renovable para mantener el consumo constante.

El caso del “popote”

En 2018, millones de personas alrededor del mundo se convencieron de que el popote de plástico era el gran enemigo del planeta. Campañas virales, fotos de tortugas con popotes en la nariz, videos desgarradores.
El mensaje fue claro: si usas popote, destruyes la vida marina.

¿Resultado? Gobiernos prohibieron los popotes, restaurantes los retiraron y las marcas aprovecharon la ola para vender popotes metálicos, de bambú o de vidrio a precios mucho más altos.

El detalle: los popotes representan menos del 0.025% del plástico en los océanos. La mayor parte proviene de redes de pesca, transporte marítimo y basura industrial. Pero esos sectores no se tocan porque son negocios intocables.

En otras palabras, se trasladó la culpa al consumidor común y se creó un mercado millonario de popotes alternativos, mientras el problema real quedó intacto.

La moda “verde” corporativa

Algo similar ocurre con las grandes marcas de bebidas y comida rápida:

Las compañías de ropa producen “colecciones recicladas” que representan apenas un porcentaje mínimo de su producción total, pero sirven para construir imagen y subir precios.

Sacan botellas con 30% de plástico reciclado y las venden como revolución sustentable.

Lanzan ediciones limitadas “eco” que cuestan más, aunque la producción global siga siendo igual de contaminante.

El miedo climático funciona como un producto en sí mismo: se vende la idea de que el consumidor individual puede salvar al planeta con compras simbólicas, mientras los verdaderos responsables mantienen intactas sus prácticas.


Al final, lo que menos cambia es el planeta… lo que más crece son los márgenes de ganancia.

Los nuevos gigantes verdes

Si el miedo es el producto, los gigantes corporativos son los que monopolizan la venta de la salvación. En nombre del calentamiento global, las grandes empresas han encontrado la forma de presentarse como héroes del planeta, al tiempo que crean nuevos imperios económicos.

Autos eléctricos: la promesa de “cero emisiones”

El auto eléctrico es el símbolo máximo de la transición verde. Se vende como “cero emisiones”, pero detrás de esa imagen hay una realidad mucho menos limpia:

  • La extracción de litio, cobalto y níquel para baterías destruye ecosistemas completos y deja comunidades enteras sin agua.
  • La mayor parte de la electricidad que los recarga proviene todavía de carbón, gas o petróleo.
  • Las baterías usadas generan un nuevo problema de desechos tóxicos para el que aún no existe solución global.

Aun así, gobiernos de todo el mundo subsidian su compra, beneficiando principalmente a las grandes automotrices. No es salvar el planeta, es crear un nuevo mercado cautivo.

Créditos de carbono: contaminar pagando

Los llamados “créditos de carbono” son la genialidad del capitalismo verde: una empresa altamente contaminante puede seguir emitiendo CO₂ siempre que pague por proyectos compensatorios, como plantar árboles o financiar energías renovables en otro país.
El resultado:

  • Empresas siguen contaminando igual.
  • Los gobiernos presumen reducciones en papel.
  • Se abre un mercado especulativo de bonos y certificados que se comercian como acciones en Wall Street.

En otras palabras, se convirtió en un negocio global donde contaminar es legal si pagas lo suficiente.

Energías renovables: sol y viento… con dueño

La transición energética es otra bandera verde. Paneles solares y aerogeneradores se presentan como la panacea, pero:

  • Los megaproyectos solares y eólicos requieren miles de hectáreas, muchas veces en tierras comunales o ejidales, donde las comunidades terminan desplazadas.
  • Los beneficios económicos se concentran en grandes corporaciones extranjeras, no en los habitantes locales.
  • La fabricación de paneles solares y turbinas también depende de materiales que contaminan en su extracción.

Así, el “futuro limpio” tiene dueño y factura miles de millones, aunque la justicia ambiental sea mínima.


Los gigantes verdes no están resolviendo el problema, lo están reconfigurando en un mercado global. Cada solución se convierte en un producto, cada producto en un negocio, y cada negocio en una oportunidad de control. El planeta arde, pero los nuevos titanes verdes no buscan apagar el fuego: buscan vendernos el extinguidor.

Fondos, subsidios e impuestos “verdes”

La industria del calentamiento global no solo se sostiene con productos de consumo masivo, sino con un andamiaje financiero y político que asegura flujos de dinero constantes. Es el negocio institucionalizado: gobiernos que subsidian, bancos que invierten y ciudadanos que pagan.

Fondos verdes: trillones en juego

El cambio climático abrió una de las mayores oportunidades de inversión del siglo XXI: los bonos climáticos y los fondos de inversión verdes.

  • Según la Climate Bonds Initiative, el mercado de bonos verdes supera ya los 2.5 billones de dólares a nivel global.
  • Empresas y gobiernos los emiten para financiar proyectos supuestamente sustentables, pero muchas veces los fondos acaban en megaproyectos polémicos (presas, parques eólicos, minería “verde”).
  • Al final, Wall Street y los bancos internacionales encuentran en el “planeta en peligro” un motor financiero estable y de largo plazo.

Subsidios estatales: el dinero público al rescate

Los gobiernos destinan miles de millones en subsidios y estímulos fiscales para las llamadas “tecnologías limpias”:

  • Compra de autos eléctricos.
  • Instalación de paneles solares.
  • Incentivos fiscales a corporaciones energéticas.

El problema: gran parte de estos beneficios no llegan al ciudadano común, sino a empresas que ya son gigantescas. Tesla, por ejemplo, construyó su imperio inicial gracias a subsidios estatales en EE. UU. y China. Lo que parece política ambiental es en realidad transferencia de riqueza pública hacia corporaciones privadas.

Impuestos verdes: la carga al consumidor

Bajo el argumento de “cuidar el planeta”, se han creado nuevas figuras fiscales:

  • Impuestos al carbono en combustibles y transporte.
  • Cobros extra por empaques no reciclables.
  • Tarifas ambientales en turismo y aviación.

En la práctica, estas medidas no modifican las prácticas de los grandes contaminadores, pero sí encarecen la vida cotidiana del ciudadano. El consumidor paga más por productos “eco” mientras las corporaciones continúan operando sin cambios estructurales.


Los fondos, subsidios e impuestos “verdes” son la columna vertebral de la industria del calentamiento global. Se presenta como política ambiental, pero es en realidad un sistema financiero paralelo que canaliza dinero público y privado hacia quienes han sabido monetizar el miedo climático. El planeta sigue esperando resultados; los balances contables, en cambio, no paran de crecer.

Lo que queda fuera del discurso

En cada cumbre internacional, en cada campaña oficial y en cada reportaje sobre el calentamiento global, hay grandes ausentes. Son sectores tan poderosos que se mantienen fuera del radar mediático y político, aunque sean responsables de una parte sustancial de las emisiones globales.

El transporte marítimo y aéreo: la excepción invisible

  • El transporte marítimo internacional mueve más del 80% del comercio mundial y es responsable de cerca del 3% de las emisiones globales de CO₂, lo mismo que un país entero como Alemania.
  • La aviación comercial, con millones de vuelos al año, representa casi otro 2.5% de las emisiones globales.
  • Sin embargo, en los acuerdos climáticos internacionales, estos sectores aparecen apenas con compromisos voluntarios, sin regulaciones estrictas ni impuestos proporcionales.

El mensaje es claro: puedes multar al ciudadano por usar bolsas de plástico, pero no tocas al buque carguero que trae 10 mil contenedores de China.

La industria militar: el intocable mayor contaminado

El ejército de EE. UU. es considerado el mayor consumidor institucional de petróleo en el mundo. Su gasto energético supera al de países enteros.

  • Aviones de combate, tanques, portaaviones y bases militares generan una huella de carbono monumental.
  • Aun así, la industria militar queda fuera de las negociaciones climáticas internacionales: no aparece en los compromisos de reducción de emisiones ni en los informes globales.

En otras palabras: se puede culpar al ciudadano por usar un auto viejo, pero los ejércitos pueden seguir contaminando sin que nadie los cuestione.

Las corporaciones que se “pintan de verde

Grandes compañías de petróleo, gas y minería lanzan campañas millonarias para mostrar su compromiso ambiental. Pero:

  • Siguen expandiendo proyectos de extracción.
  • Financian investigaciones y ONGs que suavizan su imagen.
  • Pagan bonos de carbono para legitimarse como “net zero” sin modificar su modelo de negocios.

Es un lavado verde de imagen: contaminan a gran escala mientras trasladan la culpa y el costo al consumidor común.


El discurso climático oficial está diseñado para señalar lo que conviene y silenciar lo que amenaza al negocio. Los sectores más poderosos —transporte global, industria militar y megacorporaciones— permanecen intocables.


La narrativa del calentamiento global no es solo ciencia: es también un guion político y económico donde los verdaderos responsables nunca aparecen en escena.

Salvar al planeta o salvar bolsillos

El calentamiento global existe y es un fenómeno real, pero su gestión se ha convertido en un negocio multimillonario disfrazado de salvación ambiental. La confusión intencional entre cambio climático (natural) y calentamiento global (atribuido al humano) ha permitido construir un guion político y económico que funciona con tres pasos muy claros:

  1. Instalar el miedo: el mundo se va a acabar.
  2. Culpabilizar al ciudadano: tu consumo, tus bolsas, tus popotes.
  3. Ofrecer la redención: compra productos verdes, paga impuestos, acepta subsidios que terminan en manos corporativas.

El resultado es un sistema perfecto de transferencia de riqueza:

  • Gobiernos que recaudan nuevos impuestos ambientales.
  • Corporaciones que facturan con el sello “eco”.
  • Bancos que especulan con bonos climáticos.
  • Y ciudadanos que pagan más caro por todo mientras el planeta sigue en crisis.

La gran ironía es que lo único verdaderamente sustentable es el negocio mismo, no el futuro de la Tierra. El discurso ambiental se convierte en un escaparate de marketing donde lo verde no significa limpio, sino rentable.


Calentamiento global S.A.” no es solo un juego de palabras: es la realidad. Una industria que lucra con el miedo, que convierte la culpa en dinero y que asegura que, aunque el planeta siga ardiendo, sus bolsillos nunca dejen de crecer.

Compartir:





“AYÚDANOS A MANTENER ESTA INFORMACIÓN DISPONIBLE PARA TI Y MILES DE PERSONAS MÁS”.

Tu donativo contribuirá para difundir la verdad, derrotar la mentira y mejorar la toma de decisiones en contra del Nuevo Orden Mundial.

Compartir:
Compartir:
Sigue leyendo

Editorial

¿Está el Ejército Mexicano preparándose para una intervención extranjera?

Publicado

el

Por

invasion México
Compartir:

Por: Andrew Garza

En los últimos meses han comenzado a circular rumores inquietantes: ejercicios militares atípicos, discursos nuevos desde la Sedena, análisis de inteligencia informal y voces desde dentro del propio ejército que advierten que México podría estar anticipando una posible intervención extranjera.

¿Se trata solo de paranoia alimentada por redes sociales? ¿O realmente hay señales que apuntan a un giro defensivo en la doctrina militar del país?

Esta es la pregunta que hoy nos toca plantear. Porque, aunque no haya tanques en las calles ni declaraciones oficiales de guerra, algo está cambiando en el discurso, en la forma y en el fondo del aparato militar mexicano.

1. Señales que encienden las alertas

Cambios en ejercicios militares

De acuerdo con observadores y veteranos, algunas unidades del Ejército Mexicano han comenzado a realizar maniobras con lógica de defensa territorial, no solo combate urbano contra el crimen organizado. Estas prácticas incluyen:

  • Simulación de control de rutas estratégicas y zonas fronterizas.
  • Respuesta rápida a inserciones externas.
  • Uso de armamento pesado y artillería de campaña fuera del contexto de desastres naturales.

Aunque no hay comunicados oficiales que lo confirmen, se trata de un patrón que rompe con la rutina tradicional de los planes DN-II y DN-III, enfocados en seguridad interior y atención a desastres.

Un nuevo discurso desde la Sedena

La narrativa institucional también ha cambiado sutilmente. Donde antes se hablaba de “apoyo a la población” y “seguridad pública”, ahora se comienza a escuchar:

  • “Defensa de la soberanía”,
  • “Protección de fronteras” y
  • “Preparación ante amenazas externas”.

Estas frases no son casuales. Denotan un desplazamiento simbólico hacia una visión más geopolítica del rol de las Fuerzas Armadas.

Rumores dentro del Ejército

Algunos analistas que mantienen contacto con personal activo reportan comentarios discretos entre mandos medios y altos, quienes:

  • Aseguran estar recibiendo instrucciones más orientadas a escenarios de conflicto externo.
  • Advierten sobre ejercicios que incluyen la simulación de ingreso de tropas extranjeras.
  • Mencionan una creciente presión política para mantener “el control territorial total”.

Si bien se trata de información no confirmada, el hecho de que estos rumores circulen dentro del Ejército es ya un dato relevante.

Lo que dicen los medios alternativos

Programas como Tras las Líneas y figuras como GAFE423 han planteado con seriedad una hipótesis incómoda:

“El Ejército Mexicano se está preparando no para invadir, sino para repeler una invasión.”

En su análisis, vinculan esta postura con las declaraciones públicas de Donald Trump y legisladores republicanos que han sugerido intervenir militarmente en México para combatir a los cárteles, incluso sin autorización del gobierno mexicano.

Según estos analistas, la Sedena podría estar anticipando un escenario de intervención “quirúrgica” por parte de Estados Unidos, y estar calibrando sus capacidades para evitarlo o, al menos, dificultarlo.

2. La realidad y los límites del discurso

Doctrina legal del Ejército Mexicano

Por Constitución, las Fuerzas Armadas están diseñadas para actuar dentro del territorio nacional. El Plan DN-I —dedicado a la defensa ante agresiones externas— nunca ha sido activado en la historia reciente, y solo puede ponerse en marcha mediante declaración oficial del Senado.

No hay despliegues defensivos reales

A pesar de los rumores y el discurso, no hay evidencia visible de una movilización militar con objetivos defensivos:

  • No se han instalado cuarteles avanzados en la frontera.
  • No hay reportes de compras masivas de equipo defensivo ni despliegue aéreo estratégico.
  • Las acciones continúan concentradas en seguridad pública, migración y combate al crimen.

La postura del gobierno

La presidenta Claudia Sheinbaum ha sido clara:

“Nuestro territorio es inviolable. Nuestra soberanía es inviolable. Podemos cooperar, pero nunca aceptaremos tropas estadounidenses en nuestro suelo.”

Sedena, por su parte, mantiene el discurso de colaboración, pero también ha endurecido el tono en cuanto a soberanía y autonomía operativa.

¿Y si es solo una narrativa?

Existe también otra lectura: que todo esto no es preparación real para un conflicto armado, sino una narrativa estratégica con fines internos:

  • Justificar un mayor presupuesto militar.
  • Expandir la militarización del territorio bajo el pretexto de seguridad nacional.
  • Generar cohesión interna en el Ejército ante un escenario político volátil.

3. Entre la sospecha y la evidencia

El Ejército Mexicano no está movilizando tropas, ni hay señales claras de preparación para una guerra.

Pero sí es cierto que:

  • El discurso ha cambiado.
  • Los entrenamientos se están adaptando.
  • Circulan rumores internos sobre escenarios de conflicto externo.

¿Es paranoia o prevención? ¿Narrativa política o preparación táctica?

Por ahora, la evidencia apunta más a lo segundo. Pero cuando las Fuerzas Armadas cambian su lógica, vale la pena al menos hacerse la pregunta.

*Si te gusta esta información y te ha sido de utilidad, ayúdanos a difundirla para que más personas tengan la oportunidad de conocerla

Y recuerda… «No asumas NADA, cuestiona TODO».

Redacción Anwo.life

Compartir:





“AYÚDANOS A MANTENER ESTA INFORMACIÓN DISPONIBLE PARA TI Y MILES DE PERSONAS MÁS”.

Tu donativo contribuirá para difundir la verdad, derrotar la mentira y mejorar la toma de decisiones en contra del Nuevo Orden Mundial.

Compartir:
Compartir:
Sigue leyendo

Actualidad

Pánico en Italia por la Subida de Precios de la Pasta: ¿Impactará en Estados Unidos?

Publicado

el

Por

En Italia
Compartir:

En Italia, la pasta es un asunto serio y fundamental en la vida diaria. Por lo tanto, no es sorprendente que los precios disparados de los espaguetis, fettuccinis, bucatinis y otros favoritos hayan causado pánico en Italia. Una inminente crisis de la pasta ha asustado tanto a los italianos que el gobierno ha convocado reuniones especiales para abordar el aumento de precios. Incluso los consumidores italianos enojados han llamado a una «huelga de pasta» para protestar contra los precios en aumento.

(más…)

Compartir:





“AYÚDANOS A MANTENER ESTA INFORMACIÓN DISPONIBLE PARA TI Y MILES DE PERSONAS MÁS”.

Tu donativo contribuirá para difundir la verdad, derrotar la mentira y mejorar la toma de decisiones en contra del Nuevo Orden Mundial.

Compartir:
Compartir:
Sigue leyendo
Anuncio publicitario

Hacer una donación

“AYÚDANOS A MANTENER ESTA INFORMACIÓN DISPONIBLE PARA TI Y MILES DE PERSONAS MÁS”.
Tu donativo contribuirá para difundir la verdad, derrotar la mentira y mejorar la toma de decisiones en contra del Nuevo Orden Mundial.

Donar ahora

Estados Unidoshace 6 meses

¿Un Gilead en Washington? El sionismo cristiano y la política del Armagedón

Mundohace 6 meses

Los 10 objetivos geoeconómicos detrás de la guerra contra Irán

Historiahace 11 meses

🧭 América: El descubrimiento que ya había ocurrido

Élite y Gobierno Mundialhace 12 meses

Manual del NOM: Cap. 2 “El andamiaje del poder”

Élite y Gobierno Mundialhace 12 meses

La patente del fenómeno OVNI: evidencia de que no vienen de otros mundos

Mundohace 12 meses

Francia, Alemania y Polonia se preparan para defender a Europa… mientras Turquía juega a dos bandos

Actualidadhace 12 meses

Calentamiento global S.A.: cómo lucrar con el fin del mundo

Cienciahace 12 meses

El control mental ya fue patentado: Patente US 6,506,148 B2

Élite y Gobierno Mundialhace 12 meses

MANUAL DEL NUEVO ORDEN MUNDIAL

¿Es posible la invasión a Venezuela?
Mundohace 1 año

¿Es posible la invasión a Venezuela?

El mundo después del narco
Prediccioneshace 1 año

«El mundo después del narco»

Tratados de Bucareli
Historiahace 1 año

Tratados de Bucareli: El mito que culpó a Estados Unidos de nuestra mediocridad

invasion México
Editorialhace 1 año

¿Está el Ejército Mexicano preparándose para una intervención extranjera?

Vacunas COVID
Covid 19hace 3 años

Masacre masiva: Vacunas COVID mataron a 416,000 estadounidenses

Estados Unidos
Mundohace 3 años

La invasión silenciosa: ¿Está China preparando un ataque a Estados Unidos?

Club de Roma
Élite y Gobierno Mundialhace 3 años

El Club de Roma y la Agenda Globalista: Cómo el Miedo al Cambio Climático Justifica la Esclavitud Global

coche
Tecnología y Redes Socialeshace 3 años

¡Tu coche te espía! Descubre cómo tus datos personales están en peligro

Neuralink
Salud y bienestarhace 3 años

Control mental encubierto: ¿Qué se esconde detrás de los ensayos de Neuralink?

financiero
Economía y Finanzashace 3 años

El colapso económico es inevitable: ¿Estás listo para el caos financiero?

armados
Política y Sociedadhace 3 años

La Guerra es Inevitable: Por qué los Ciudadanos Americanos Deben Estar Preparados y Armados

Hacer una donación

“AYÚDANOS A MANTENER ESTA INFORMACIÓN DISPONIBLE PARA TI Y MILES DE PERSONAS MÁS”.
Tu donativo contribuirá para difundir la verdad, derrotar la mentira y mejorar la toma de decisiones en contra del Nuevo Orden Mundial.

Donar ahora

Anuncio publicitario

Lo más reciente

Copyright © 2021 ANWO | Against the New World Order | Y recuerda,... "No asumas NADA y cuestiona TODO".
Aviso de Privacidad

Please disable your adblocker or whitelist this site!

error: ¡ El contenido esta protegido !