Conecta con nosotros

Actualidad

Aumenta la tensión global por la guerra… ¿Qué es lo que está a punto de suceder?

Publicado

el

TENSIONES
Compartir:

Llega un punto en la vida útil de cualquier análisis económico o político cuando la mayoría de sus observaciones o predicciones se vuelven en su mayoría incorrectas o en su mayoría correctas. Si ha realizado su trabajo correctamente a través de la diligencia debida, la investigación y el conocimiento práctico aplicado, estará en condiciones de señalar por qué se están cayendo las fichas de dominó. La gente tiene que entender cómo estos eventos eran predecibles para poder prepararse mejor en el futuro.

Los principales medios de comunicación, los políticos y los bancos globales le dirán al público que “nadie podría haber visto venir estos eventos”. Esto es una mentira. Algunos de nosotros, como el presente medio de comunicación, los vimos venir y con considerable claridad. El establecimiento y sus defensores no quieren que sepas eso. Negarán por todos lados que predijimos algo; afirmarán que no existimos, que nuestro análisis nunca sucedió, o como último esfuerzo afirmarán que lo vieron venir antes que nosotros.

Los funcionarios y analistas de la corriente principal tienen que mantener su imagen de autoridad pública, y no pueden hacerlo si los «advenedizos» en el campo alternativo tienen razón constantemente mientras ellos están constantemente equivocados.

En nuestro artículo “El Gran Reinicio ha fallado: ¿es Ucrania el plan B?”, publicado a principios de este año, expliqué por qué creía que una guerra entre Ucrania y Rusia era la crisis más probable después de que la pandemia de COVID se desvaneciera.

También hemos hablado a lo largo del año de la alta probabilidad de que las tropas de la OTAN ya estuvieran sobre el terreno en la región y no solo como asesores. Según la creciente evidencia, está claro que las tropas occidentales están activas en Ucrania y que la inteligencia de EE. UU. y Europa esencialmente está dirigiendo la guerra. En algunos casos esto ha sido admitido abiertamente. ¿Y por qué no estarían dirigiendo la guerra? Se está combatiendo enteramente con dinero y armas de la OTAN.

Así mismo, también hemos hablado en varios artículos, respecto a que el Kremlin estaba a punto de cambiar de estrategia, en lugar de tratar de mantener grandes franjas de territorio, en su lugar buscarían utilizar una estrategia de «ablandamiento» y destruir la mayor parte de la infraestructura ucraniana, específicamente las redes de electricidad y agua. En el artículo “Eventos recientes sugieren un peligro inminente”, publicado a finales de septiembre, afirmamos que:

“Con la cantidad de propaganda proveniente de la inteligencia ucraniana y la OTAN, es difícil decir qué está sucediendo realmente, pero sospecho que Rusia está cambiando de estrategia y reposicionándose para desplegar bombardeos de infraestructura con misiles y artillería, incluidas las redes eléctricas y el agua.

Esta es una táctica que Rusia ha evitado durante meses, lo cual es sorprendente porque una de las primeras medidas que suele tomar Estados Unidos durante una invasión es eliminar la mayor parte de la infraestructura clave (como se hizo en Irak). Uno pensaría que Rusia habría hecho lo mismo, pero tal vez estaban reservando ese escenario para el invierno, cuando es más difícil para Ucrania hacer frente… Esto haría que Ucrania fuera esencialmente inhabitable en el próximo invierno para la mayoría de la población”.

La semana pasada, una última de nuestras predicciones se hizo realidad: “Rusia ahora ataca múltiples objetivos de infraestructura utilizando misiles de crucero y drones y derribando al menos el 60% de las redes eléctricas de Ucrania”. Estas redes ahora se redirigen para proporcionar ALGO de energía a las regiones afectadas, pero en el mejor de los casos, solo pueden estar activas durante 5 horas al día. Las autoridades de la ciudad de Kyiv pidieron a los residentes y empresas que limiten el consumo de electricidad desde las 5:00 p. m. hasta las 10:00 p. m. e instaron a los propietarios de carteles publicitarios a apagar las luces durante este tiempo.

Ucrania ha detenido todas las exportaciones de energía a Europa en respuesta al daño de la red. Es decir, la UE acaba de perder aún más de sus recursos energéticos primarios además de la pérdida de gas y petróleo rusos.

Algunas personas podrían afirmar que los ataques con misiles fueron improvisados ​​y solo fueron provocados por la destrucción parcial del puente de Kerch por un camión bomba ucraniano. Esto es falso, según Ben Hodges, un general estadounidense retirado, la intensidad y el volumen de los ataques indicaron que fueron planeados mucho antes de la explosión del puente que une a Rusia y Crimea anexada. Es decir, Rusia iba a atacar la infraestructura de Ucrania a pesar de todo.

Pero, ¿qué significa todo esto y qué sucede después?

Nuestro historial sobre la crisis ha sido preciso hasta ahora, pero no se necesita una bola de cristal para ver hacia dónde se dirige esta situación. En primer lugar, la guerra de propaganda se pondrá en marcha, con Rusia ampliamente condenada por «genocidio» mientras los civiles de Ucrania se enfrentan a un largo invierno con poca o ninguna electricidad y un mínimo de agua limpia.

Sin embargo, para poner esto en perspectiva, cuando Estados Unidos invadió Irak por segunda vez durante la Operación Libertad Iraquí, aniquilamos la mayoría de los recursos vitales de la red y dejamos a millones de iraquíes sin electricidad ni agua. Cientos de miles de civiles murieron durante la guerra, muchos de ellos por falta de artículos de primera necesidad. Por lo tanto, debemos tener cuidado con la forma en que lanzamos la palabra «genocidio».

Es importante recordar que no hace mucho hubo un impulso agresivo por parte de los demócratas y algunos neoconservadores republicanos para que el público estadounidense apoyara la participación profunda de los EE. UU. y posiblemente despliegues de tropas abiertos en Ucrania. Este intento fracasó en su mayor parte, pero volverán a intentarlo a medida que el conflicto se intensifique. Palabras como «genocidio» son utilizadas generosamente por los propagandistas para inducir indignación emocional, pero estas personas rara vez son honestas.

Eso no quiere decir que Ucrania no esté enfrentando un desastre, ni mucho menos. Hasta ahora, han disfrutado de comodidades que rara vez están disponibles en un país en medio de una invasión, incluidas las comunicaciones de energía e Internet. Esto ahora está cambiando. A medida que los sistemas de red continúan fallando o siendo destruidos por ataques dirigidos, es inevitable que millones de ucranianos más intenten abandonar la región como refugiados a los países vecinos. La afluencia definitivamente creará una crisis humanitaria.

Además, los llamamientos de los gobiernos de la OTAN para una intervención directa aumentarán hasta convertirse en un rugido constante y los principales medios de comunicación intentarán amplificar el ruido de sables tanto como sea posible.

Ucrania recurrirá a ataques más asimétricos dentro de Rusia, utilizando múltiples acciones guerrilleras o terroristas, más aún para obtener una respuesta más amplia de Rusia que podría atraer a Estados Unidos y la UE a un compromiso abierto.

Rusia simplemente esperará su momento. Se enfrentan a una presión económica mínima dado que disfrutan de una explosión en las ganancias energéticas y sus estrechos lazos comerciales con China e India. Todo lo que Putin tiene que hacer es esperar a que se agoten las armas y el dinero de la OTAN, lo cual sucederá, más temprano que tarde. Desde una perspectiva estratégica, tiene sentido que Rusia continúe con los ataques dirigidos en lugar de tratar de apoderarse de más territorio. Dicho esto, un conflicto prolongado también ayuda al establishment como distracción de la crisis económica que han provocado.

Putin nunca lo admitiría, pero la presencia rusa en Ucrania sirve a muchos intereses globalistas.

La pregunta más importante en la mente de todos es, por supuesto, si esto conducirá a un evento nuclear. Si estamos hablando de una guerra nuclear global, entonces creemos que no. Si estamos hablando de un ataque regional limitado, como una o dos armas, entonces sí, las posibilidades son altas.

La suposición automática que la gente hará es que, si una bomba nuclear estalla, entonces TODAS las bombas nucleares estallarán. Esto no necesariamente es cierto. Un ataque regional, muy probablemente por parte de Rusia o al menos atribuido a Rusia, en realidad sería beneficioso para los intereses globalistas que podrían usar la imagen de un hongo nuclear sobre Ucrania como una herramienta de miedo y pánico. El público podría ser más maleable y controlable si pensara que los malvados rusos con armas nucleares están a punto de borrarlos.

Un intercambio nuclear global real NO sería tan ventajoso para el establishment, ya que el resultado sería completamente impredecible y la vasta infraestructura que han construido durante generaciones sería eliminada en un abrir y cerrar de ojos. Los globalistas harán todo lo que esté a su alcance para evitar una calamidad nuclear mundial, pero ciertamente intentarán usar la amenaza para su beneficio.

La crisis energética de Ucrania encajará con la inminente crisis energética de Europa este invierno y dudo que haya muchos países en la UE que eviten las fallas económicas y de la cadena de suministro. El alcance de la crisis vendrá determinado por la dureza del invierno.

En lo que respecta a Estados Unidos, la preocupación viene más por la óptica política. Ya vemos una narrativa flotando en las plataformas de redes sociales de que los conservadores son cómplices de Rusia y que, en algunos casos, los grupos que se oponen a las políticas draconianas del establishment y la Administración Biden son en realidad «agentes rusos».

La estrategia aquí es tan transparente que es casi risible. Mientras Biden continúa extralimitándose y haciendo sonar sus tambores de guerra contra la mitad de la población estadounidense, la afirmación será que aquellos que respondan o resistan no son “luchadores por la libertad”, sino saboteadores rusos pagados. Incluso aquellos que han estado luchando durante décadas serán acusados ​​de “traición” e “insurrección” en lugar de simplemente defenderse de la tiranía.

Se acerca el momento del último gaslighting de la ciudadanía estadounidense: intentarán quitarnos nuestras libertades y todo lo que tenemos y acusarnos de ser villanos y agentes extranjeros al mismo tiempo. Este ES el final del paradigma Este/Oeste, al menos para occidente. Pero, si podemos verlo venir, al menos podemos prepararnos para ello y advertir a tantas personas como sea posible antes de que suceda.

*Brandon Smith

*Si te gusta esta información y te ha sido de utilidad, ayúdanos a difundirla para que más personas tengan la oportunidad de conocerla

Y recuerda… «No asumas NADA, cuestiona TODO».

Redacción Anwo.life

Compartir:





“AYÚDANOS A MANTENER ESTA INFORMACIÓN DISPONIBLE PARA TI Y MILES DE PERSONAS MÁS”.

Tu donativo contribuirá para difundir la verdad, derrotar la mentira y mejorar la toma de decisiones en contra del Nuevo Orden Mundial.

Compartir:
Compartir:
Sigue leyendo
Anuncio publicitario
Haga clic para comentar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Actualidad

Calentamiento global S.A.: cómo lucrar con el fin del mundo

Publicado

el

Por

Compartir:

El calentamiento global se transformó en el miedo universal del siglo XXI. No importa dónde vivas, qué idioma hables o a qué partido político sigas: la narrativa es la misma —“la Tierra está en peligro y tú eres el culpable”.

La estrategia psicológica

Este discurso no es nuevo: en la historia se ha usado el miedo al castigo divino, el miedo al comunismo, el miedo al terrorismo… Hoy, el miedo climático cumple la misma función.
El ciudadano común se siente responsable de sequías, huracanes y derretimiento de glaciares, aunque en realidad su huella sea insignificante frente a la de corporaciones, ejércitos y grandes industrias.
El truco consiste en internalizar la culpa: hacer que la gente piense que por usar popote o no reciclar está condenando al planeta entero.

Del miedo al consumo

Cuando el miedo ya está instalado, se ofrece la redención.

  • ¿Sientes culpa por contaminar? Compra bolsas de tela.
  • ¿Temes al plástico? Compra botellas “biodegradables”.
  • ¿Quieres salvar al planeta? Paga más por un empaque eco-friendly.

Se crea así un mercado de la conciencia tranquila, donde los productos no se venden por lo que son, sino por el alivio moral que generan.

Impacto real vs. impacto comercial

El problema es que muchas de estas soluciones son más marketing que ecología:

  • Un popote de metal requiere tanta energía en su producción que necesita cientos de usos para compensar un popote de plástico.
  • Los plásticos “biodegradables” se degradan solo en plantas industriales, no en tiraderos comunes.
  • La ropa reciclada muchas veces es solo una mezcla mínima de fibras plásticas, pero se vende a precio premium.

En otras palabras: el planeta sigue ardiendo, pero el negocio crece. El miedo no se resuelve, se administra como un recurso renovable para mantener el consumo constante.

El caso del “popote”

En 2018, millones de personas alrededor del mundo se convencieron de que el popote de plástico era el gran enemigo del planeta. Campañas virales, fotos de tortugas con popotes en la nariz, videos desgarradores.
El mensaje fue claro: si usas popote, destruyes la vida marina.

¿Resultado? Gobiernos prohibieron los popotes, restaurantes los retiraron y las marcas aprovecharon la ola para vender popotes metálicos, de bambú o de vidrio a precios mucho más altos.

El detalle: los popotes representan menos del 0.025% del plástico en los océanos. La mayor parte proviene de redes de pesca, transporte marítimo y basura industrial. Pero esos sectores no se tocan porque son negocios intocables.

En otras palabras, se trasladó la culpa al consumidor común y se creó un mercado millonario de popotes alternativos, mientras el problema real quedó intacto.

La moda “verde” corporativa

Algo similar ocurre con las grandes marcas de bebidas y comida rápida:

Las compañías de ropa producen “colecciones recicladas” que representan apenas un porcentaje mínimo de su producción total, pero sirven para construir imagen y subir precios.

Sacan botellas con 30% de plástico reciclado y las venden como revolución sustentable.

Lanzan ediciones limitadas “eco” que cuestan más, aunque la producción global siga siendo igual de contaminante.

El miedo climático funciona como un producto en sí mismo: se vende la idea de que el consumidor individual puede salvar al planeta con compras simbólicas, mientras los verdaderos responsables mantienen intactas sus prácticas.


Al final, lo que menos cambia es el planeta… lo que más crece son los márgenes de ganancia.

Los nuevos gigantes verdes

Si el miedo es el producto, los gigantes corporativos son los que monopolizan la venta de la salvación. En nombre del calentamiento global, las grandes empresas han encontrado la forma de presentarse como héroes del planeta, al tiempo que crean nuevos imperios económicos.

Autos eléctricos: la promesa de “cero emisiones”

El auto eléctrico es el símbolo máximo de la transición verde. Se vende como “cero emisiones”, pero detrás de esa imagen hay una realidad mucho menos limpia:

  • La extracción de litio, cobalto y níquel para baterías destruye ecosistemas completos y deja comunidades enteras sin agua.
  • La mayor parte de la electricidad que los recarga proviene todavía de carbón, gas o petróleo.
  • Las baterías usadas generan un nuevo problema de desechos tóxicos para el que aún no existe solución global.

Aun así, gobiernos de todo el mundo subsidian su compra, beneficiando principalmente a las grandes automotrices. No es salvar el planeta, es crear un nuevo mercado cautivo.

Créditos de carbono: contaminar pagando

Los llamados “créditos de carbono” son la genialidad del capitalismo verde: una empresa altamente contaminante puede seguir emitiendo CO₂ siempre que pague por proyectos compensatorios, como plantar árboles o financiar energías renovables en otro país.
El resultado:

  • Empresas siguen contaminando igual.
  • Los gobiernos presumen reducciones en papel.
  • Se abre un mercado especulativo de bonos y certificados que se comercian como acciones en Wall Street.

En otras palabras, se convirtió en un negocio global donde contaminar es legal si pagas lo suficiente.

Energías renovables: sol y viento… con dueño

La transición energética es otra bandera verde. Paneles solares y aerogeneradores se presentan como la panacea, pero:

  • Los megaproyectos solares y eólicos requieren miles de hectáreas, muchas veces en tierras comunales o ejidales, donde las comunidades terminan desplazadas.
  • Los beneficios económicos se concentran en grandes corporaciones extranjeras, no en los habitantes locales.
  • La fabricación de paneles solares y turbinas también depende de materiales que contaminan en su extracción.

Así, el “futuro limpio” tiene dueño y factura miles de millones, aunque la justicia ambiental sea mínima.


Los gigantes verdes no están resolviendo el problema, lo están reconfigurando en un mercado global. Cada solución se convierte en un producto, cada producto en un negocio, y cada negocio en una oportunidad de control. El planeta arde, pero los nuevos titanes verdes no buscan apagar el fuego: buscan vendernos el extinguidor.

Fondos, subsidios e impuestos “verdes”

La industria del calentamiento global no solo se sostiene con productos de consumo masivo, sino con un andamiaje financiero y político que asegura flujos de dinero constantes. Es el negocio institucionalizado: gobiernos que subsidian, bancos que invierten y ciudadanos que pagan.

Fondos verdes: trillones en juego

El cambio climático abrió una de las mayores oportunidades de inversión del siglo XXI: los bonos climáticos y los fondos de inversión verdes.

  • Según la Climate Bonds Initiative, el mercado de bonos verdes supera ya los 2.5 billones de dólares a nivel global.
  • Empresas y gobiernos los emiten para financiar proyectos supuestamente sustentables, pero muchas veces los fondos acaban en megaproyectos polémicos (presas, parques eólicos, minería “verde”).
  • Al final, Wall Street y los bancos internacionales encuentran en el “planeta en peligro” un motor financiero estable y de largo plazo.

Subsidios estatales: el dinero público al rescate

Los gobiernos destinan miles de millones en subsidios y estímulos fiscales para las llamadas “tecnologías limpias”:

  • Compra de autos eléctricos.
  • Instalación de paneles solares.
  • Incentivos fiscales a corporaciones energéticas.

El problema: gran parte de estos beneficios no llegan al ciudadano común, sino a empresas que ya son gigantescas. Tesla, por ejemplo, construyó su imperio inicial gracias a subsidios estatales en EE. UU. y China. Lo que parece política ambiental es en realidad transferencia de riqueza pública hacia corporaciones privadas.

Impuestos verdes: la carga al consumidor

Bajo el argumento de “cuidar el planeta”, se han creado nuevas figuras fiscales:

  • Impuestos al carbono en combustibles y transporte.
  • Cobros extra por empaques no reciclables.
  • Tarifas ambientales en turismo y aviación.

En la práctica, estas medidas no modifican las prácticas de los grandes contaminadores, pero sí encarecen la vida cotidiana del ciudadano. El consumidor paga más por productos “eco” mientras las corporaciones continúan operando sin cambios estructurales.


Los fondos, subsidios e impuestos “verdes” son la columna vertebral de la industria del calentamiento global. Se presenta como política ambiental, pero es en realidad un sistema financiero paralelo que canaliza dinero público y privado hacia quienes han sabido monetizar el miedo climático. El planeta sigue esperando resultados; los balances contables, en cambio, no paran de crecer.

Lo que queda fuera del discurso

En cada cumbre internacional, en cada campaña oficial y en cada reportaje sobre el calentamiento global, hay grandes ausentes. Son sectores tan poderosos que se mantienen fuera del radar mediático y político, aunque sean responsables de una parte sustancial de las emisiones globales.

El transporte marítimo y aéreo: la excepción invisible

  • El transporte marítimo internacional mueve más del 80% del comercio mundial y es responsable de cerca del 3% de las emisiones globales de CO₂, lo mismo que un país entero como Alemania.
  • La aviación comercial, con millones de vuelos al año, representa casi otro 2.5% de las emisiones globales.
  • Sin embargo, en los acuerdos climáticos internacionales, estos sectores aparecen apenas con compromisos voluntarios, sin regulaciones estrictas ni impuestos proporcionales.

El mensaje es claro: puedes multar al ciudadano por usar bolsas de plástico, pero no tocas al buque carguero que trae 10 mil contenedores de China.

La industria militar: el intocable mayor contaminado

El ejército de EE. UU. es considerado el mayor consumidor institucional de petróleo en el mundo. Su gasto energético supera al de países enteros.

  • Aviones de combate, tanques, portaaviones y bases militares generan una huella de carbono monumental.
  • Aun así, la industria militar queda fuera de las negociaciones climáticas internacionales: no aparece en los compromisos de reducción de emisiones ni en los informes globales.

En otras palabras: se puede culpar al ciudadano por usar un auto viejo, pero los ejércitos pueden seguir contaminando sin que nadie los cuestione.

Las corporaciones que se “pintan de verde

Grandes compañías de petróleo, gas y minería lanzan campañas millonarias para mostrar su compromiso ambiental. Pero:

  • Siguen expandiendo proyectos de extracción.
  • Financian investigaciones y ONGs que suavizan su imagen.
  • Pagan bonos de carbono para legitimarse como “net zero” sin modificar su modelo de negocios.

Es un lavado verde de imagen: contaminan a gran escala mientras trasladan la culpa y el costo al consumidor común.


El discurso climático oficial está diseñado para señalar lo que conviene y silenciar lo que amenaza al negocio. Los sectores más poderosos —transporte global, industria militar y megacorporaciones— permanecen intocables.


La narrativa del calentamiento global no es solo ciencia: es también un guion político y económico donde los verdaderos responsables nunca aparecen en escena.

Salvar al planeta o salvar bolsillos

El calentamiento global existe y es un fenómeno real, pero su gestión se ha convertido en un negocio multimillonario disfrazado de salvación ambiental. La confusión intencional entre cambio climático (natural) y calentamiento global (atribuido al humano) ha permitido construir un guion político y económico que funciona con tres pasos muy claros:

  1. Instalar el miedo: el mundo se va a acabar.
  2. Culpabilizar al ciudadano: tu consumo, tus bolsas, tus popotes.
  3. Ofrecer la redención: compra productos verdes, paga impuestos, acepta subsidios que terminan en manos corporativas.

El resultado es un sistema perfecto de transferencia de riqueza:

  • Gobiernos que recaudan nuevos impuestos ambientales.
  • Corporaciones que facturan con el sello “eco”.
  • Bancos que especulan con bonos climáticos.
  • Y ciudadanos que pagan más caro por todo mientras el planeta sigue en crisis.

La gran ironía es que lo único verdaderamente sustentable es el negocio mismo, no el futuro de la Tierra. El discurso ambiental se convierte en un escaparate de marketing donde lo verde no significa limpio, sino rentable.


“Calentamiento global S.A.” no es solo un juego de palabras: es la realidad. Una industria que lucra con el miedo, que convierte la culpa en dinero y que asegura que, aunque el planeta siga ardiendo, sus bolsillos nunca dejen de crecer.

Compartir:





“AYÚDANOS A MANTENER ESTA INFORMACIÓN DISPONIBLE PARA TI Y MILES DE PERSONAS MÁS”.

Tu donativo contribuirá para difundir la verdad, derrotar la mentira y mejorar la toma de decisiones en contra del Nuevo Orden Mundial.

Compartir:
Compartir:
Sigue leyendo

Editorial

¿Está el Ejército Mexicano preparándose para una intervención extranjera?

Publicado

el

Por

invasion México
Compartir:

Por: Andrew Garza

En los últimos meses han comenzado a circular rumores inquietantes: ejercicios militares atípicos, discursos nuevos desde la Sedena, análisis de inteligencia informal y voces desde dentro del propio ejército que advierten que México podría estar anticipando una posible intervención extranjera.

¿Se trata solo de paranoia alimentada por redes sociales? ¿O realmente hay señales que apuntan a un giro defensivo en la doctrina militar del país?

Esta es la pregunta que hoy nos toca plantear. Porque, aunque no haya tanques en las calles ni declaraciones oficiales de guerra, algo está cambiando en el discurso, en la forma y en el fondo del aparato militar mexicano.

1. Señales que encienden las alertas

Cambios en ejercicios militares

De acuerdo con observadores y veteranos, algunas unidades del Ejército Mexicano han comenzado a realizar maniobras con lógica de defensa territorial, no solo combate urbano contra el crimen organizado. Estas prácticas incluyen:

  • Simulación de control de rutas estratégicas y zonas fronterizas.
  • Respuesta rápida a inserciones externas.
  • Uso de armamento pesado y artillería de campaña fuera del contexto de desastres naturales.

Aunque no hay comunicados oficiales que lo confirmen, se trata de un patrón que rompe con la rutina tradicional de los planes DN-II y DN-III, enfocados en seguridad interior y atención a desastres.

Un nuevo discurso desde la Sedena

La narrativa institucional también ha cambiado sutilmente. Donde antes se hablaba de “apoyo a la población” y “seguridad pública”, ahora se comienza a escuchar:

  • “Defensa de la soberanía”,
  • “Protección de fronteras” y
  • “Preparación ante amenazas externas”.

Estas frases no son casuales. Denotan un desplazamiento simbólico hacia una visión más geopolítica del rol de las Fuerzas Armadas.

Rumores dentro del Ejército

Algunos analistas que mantienen contacto con personal activo reportan comentarios discretos entre mandos medios y altos, quienes:

  • Aseguran estar recibiendo instrucciones más orientadas a escenarios de conflicto externo.
  • Advierten sobre ejercicios que incluyen la simulación de ingreso de tropas extranjeras.
  • Mencionan una creciente presión política para mantener “el control territorial total”.

Si bien se trata de información no confirmada, el hecho de que estos rumores circulen dentro del Ejército es ya un dato relevante.

Lo que dicen los medios alternativos

Programas como Tras las Líneas y figuras como GAFE423 han planteado con seriedad una hipótesis incómoda:

“El Ejército Mexicano se está preparando no para invadir, sino para repeler una invasión.”

En su análisis, vinculan esta postura con las declaraciones públicas de Donald Trump y legisladores republicanos que han sugerido intervenir militarmente en México para combatir a los cárteles, incluso sin autorización del gobierno mexicano.

Según estos analistas, la Sedena podría estar anticipando un escenario de intervención “quirúrgica” por parte de Estados Unidos, y estar calibrando sus capacidades para evitarlo o, al menos, dificultarlo.

2. La realidad y los límites del discurso

Doctrina legal del Ejército Mexicano

Por Constitución, las Fuerzas Armadas están diseñadas para actuar dentro del territorio nacional. El Plan DN-I —dedicado a la defensa ante agresiones externas— nunca ha sido activado en la historia reciente, y solo puede ponerse en marcha mediante declaración oficial del Senado.

No hay despliegues defensivos reales

A pesar de los rumores y el discurso, no hay evidencia visible de una movilización militar con objetivos defensivos:

  • No se han instalado cuarteles avanzados en la frontera.
  • No hay reportes de compras masivas de equipo defensivo ni despliegue aéreo estratégico.
  • Las acciones continúan concentradas en seguridad pública, migración y combate al crimen.

La postura del gobierno

La presidenta Claudia Sheinbaum ha sido clara:

“Nuestro territorio es inviolable. Nuestra soberanía es inviolable. Podemos cooperar, pero nunca aceptaremos tropas estadounidenses en nuestro suelo.”

Sedena, por su parte, mantiene el discurso de colaboración, pero también ha endurecido el tono en cuanto a soberanía y autonomía operativa.

¿Y si es solo una narrativa?

Existe también otra lectura: que todo esto no es preparación real para un conflicto armado, sino una narrativa estratégica con fines internos:

  • Justificar un mayor presupuesto militar.
  • Expandir la militarización del territorio bajo el pretexto de seguridad nacional.
  • Generar cohesión interna en el Ejército ante un escenario político volátil.

3. Entre la sospecha y la evidencia

El Ejército Mexicano no está movilizando tropas, ni hay señales claras de preparación para una guerra.

Pero sí es cierto que:

  • El discurso ha cambiado.
  • Los entrenamientos se están adaptando.
  • Circulan rumores internos sobre escenarios de conflicto externo.

¿Es paranoia o prevención? ¿Narrativa política o preparación táctica?

Por ahora, la evidencia apunta más a lo segundo. Pero cuando las Fuerzas Armadas cambian su lógica, vale la pena al menos hacerse la pregunta.

*Si te gusta esta información y te ha sido de utilidad, ayúdanos a difundirla para que más personas tengan la oportunidad de conocerla

Y recuerda… «No asumas NADA, cuestiona TODO».

Redacción Anwo.life

Compartir:





“AYÚDANOS A MANTENER ESTA INFORMACIÓN DISPONIBLE PARA TI Y MILES DE PERSONAS MÁS”.

Tu donativo contribuirá para difundir la verdad, derrotar la mentira y mejorar la toma de decisiones en contra del Nuevo Orden Mundial.

Compartir:
Compartir:
Sigue leyendo

Actualidad

Pánico en Italia por la Subida de Precios de la Pasta: ¿Impactará en Estados Unidos?

Publicado

el

Por

En Italia
Compartir:

En Italia, la pasta es un asunto serio y fundamental en la vida diaria. Por lo tanto, no es sorprendente que los precios disparados de los espaguetis, fettuccinis, bucatinis y otros favoritos hayan causado pánico en Italia. Una inminente crisis de la pasta ha asustado tanto a los italianos que el gobierno ha convocado reuniones especiales para abordar el aumento de precios. Incluso los consumidores italianos enojados han llamado a una «huelga de pasta» para protestar contra los precios en aumento.

(más…)

Compartir:





“AYÚDANOS A MANTENER ESTA INFORMACIÓN DISPONIBLE PARA TI Y MILES DE PERSONAS MÁS”.

Tu donativo contribuirá para difundir la verdad, derrotar la mentira y mejorar la toma de decisiones en contra del Nuevo Orden Mundial.

Compartir:
Compartir:
Sigue leyendo
Anuncio publicitario

Hacer una donación

“AYÚDANOS A MANTENER ESTA INFORMACIÓN DISPONIBLE PARA TI Y MILES DE PERSONAS MÁS”.
Tu donativo contribuirá para difundir la verdad, derrotar la mentira y mejorar la toma de decisiones en contra del Nuevo Orden Mundial.

Donar ahora

Estados Unidoshace 7 meses

¿Un Gilead en Washington? El sionismo cristiano y la política del Armagedón

Mundohace 7 meses

Los 10 objetivos geoeconómicos detrás de la guerra contra Irán

Historiahace 12 meses

🧭 América: El descubrimiento que ya había ocurrido

Élite y Gobierno Mundialhace 1 año

Manual del NOM: Cap. 2 “El andamiaje del poder”

Élite y Gobierno Mundialhace 1 año

La patente del fenómeno OVNI: evidencia de que no vienen de otros mundos

Mundohace 1 año

Francia, Alemania y Polonia se preparan para defender a Europa… mientras Turquía juega a dos bandos

Actualidadhace 1 año

Calentamiento global S.A.: cómo lucrar con el fin del mundo

Cienciahace 1 año

El control mental ya fue patentado: Patente US 6,506,148 B2

Élite y Gobierno Mundialhace 1 año

MANUAL DEL NUEVO ORDEN MUNDIAL

¿Es posible la invasión a Venezuela?
Mundohace 1 año

¿Es posible la invasión a Venezuela?

El mundo después del narco
Prediccioneshace 1 año

«El mundo después del narco»

Tratados de Bucareli
Historiahace 1 año

Tratados de Bucareli: El mito que culpó a Estados Unidos de nuestra mediocridad

invasion México
Editorialhace 1 año

¿Está el Ejército Mexicano preparándose para una intervención extranjera?

Vacunas COVID
Covid 19hace 3 años

Masacre masiva: Vacunas COVID mataron a 416,000 estadounidenses

Estados Unidos
Mundohace 3 años

La invasión silenciosa: ¿Está China preparando un ataque a Estados Unidos?

Club de Roma
Élite y Gobierno Mundialhace 3 años

El Club de Roma y la Agenda Globalista: Cómo el Miedo al Cambio Climático Justifica la Esclavitud Global

coche
Tecnología y Redes Socialeshace 3 años

¡Tu coche te espía! Descubre cómo tus datos personales están en peligro

Neuralink
Salud y bienestarhace 3 años

Control mental encubierto: ¿Qué se esconde detrás de los ensayos de Neuralink?

financiero
Economía y Finanzashace 3 años

El colapso económico es inevitable: ¿Estás listo para el caos financiero?

armados
Política y Sociedadhace 3 años

La Guerra es Inevitable: Por qué los Ciudadanos Americanos Deben Estar Preparados y Armados

Hacer una donación

“AYÚDANOS A MANTENER ESTA INFORMACIÓN DISPONIBLE PARA TI Y MILES DE PERSONAS MÁS”.
Tu donativo contribuirá para difundir la verdad, derrotar la mentira y mejorar la toma de decisiones en contra del Nuevo Orden Mundial.

Donar ahora

Anuncio publicitario

Lo más reciente

Copyright © 2021 ANWO | Against the New World Order | Y recuerda,... "No asumas NADA y cuestiona TODO".
Aviso de Privacidad

Please disable your adblocker or whitelist this site!

error: ¡ El contenido esta protegido !